Maidana precisó que “el equipo trabaja en conjunto con las áreas de Despacho, Taquígrafos y Correctores para dar forma al producto final”. Aunque no son taquígrafas, realizan sus propios apuntes durante las sesiones —tanto de manera presencial como a través del streaming— para preservar con fidelidad el formato y el estilo del discurso legislativo en cada edición.
La accesibilidad constituye un eje central de su labor. Mazurier remarcó que el Diario de Sesiones funciona como la “memoria de la Cámara” y debe resultar comprensible para cualquier ciudadano. “Nos ponemos del lado del ciudadano para que la información sea accesible, no solo para quien conoce de tecnicismos”, señaló, y subrayó que esta tarea refuerza el compromiso con la transparencia y el derecho de la ciudadanía a conocer la actividad legislativa. En ese marco, desarrollan índices digitales interactivos en la web oficial que permiten identificar con un solo clic qué se votó, quién intervino y cómo se trató un proyecto específico, eliminando barreras propias del lenguaje técnico.
Finalmente, destacaron que, pese a la digitalización, se mantiene la tradición de imprimir tomos físicos destinados a la Biblioteca de la Legislatura. Con más de 20 años de trayectoria en el área, Mazurier sostuvo que la tecnología ha facilitado el acceso remoto, pero que la esencia del trabajo continúa siendo la misma: resguardar el patrimonio histórico y legislativo de la provincia para garantizar la transparencia institucional.


